Sale del rincón, despacio, sin saber cuanto tiempo estuvo escondido. Se para, escucha, ya no hay ruido. Comienza a caminar despacio, asustado. De repente otra vez. Se esconde corriendo. Comienza a temblar de nuevo muerto de miedo.
Tiran cohetes, son las fiestas del barrio. ¡Qué duro es ser perro!
